Cómo funciona la ruleta de emociones
- Elige una lista: las 12 emociones, las emociones básicas o una versión corta para los más pequeños.
- Pulsa Girar o haz clic en el centro de la ruleta.
- Lee la emoción elegida y su breve explicación.
- Responde la pregunta que aparece. Si quieres otra, pulsa «Otra pregunta».
La ruleta de emociones incluye alegría, tristeza, enojo, miedo, sorpresa, calma, vergüenza, orgullo, frustración, gratitud, nervios e ilusión. Las preguntas invitan a recordar, a notar lo que pasa en el cuerpo, a dibujar o a pensar qué ayuda cuando una emoción es difícil.
¿Para qué sirve la ruleta de las emociones?
Ponerle nombre a lo que sentimos es el primer paso para poder hablar de ello. La ruleta de las emociones convierte ese ejercicio en un juego: como la emoción sale al azar, nadie tiene que elegir de qué hablar y es más fácil empezar. Sirve para ampliar el vocabulario emocional, para practicar la empatía al escuchar a otros y para crear un momento de conversación tranquila en casa o en el salón de clases.
Actividades para reconocer y expresar emociones
Actividades para niños
- Pon la cara: gira y haz la expresión de la emoción que salió. Los demás adivinan cuál es.
- Dibuja la emoción: dibuja algo que te haga sentir así, o de qué color sería esa emoción. Para elegir colores al azar, usa la ruleta de colores.
- Empieza con pocas: la lista «Para los más pequeños» tiene solo cuatro emociones: alegría, tristeza, enojo y miedo.
Actividades en familia
- Ronda de la cena: cada persona gira una vez y cuenta un momento del día en que sintió esa emoción.
- Historias: inventen juntos un cuento en el que el personaje sienta la emoción que salió.
- Sin presión: cualquiera puede pasar su turno si no quiere hablar de una emoción.
Actividades en el aula
- Inicio de clase: proyecta la ruleta y gírala una vez para hablar en grupo de esa emoción.
- Lectura: después de leer un cuento, gira y pregunta qué personaje sintió esa emoción y por qué.
- Escritura: cada alumno escribe una situación inventada relacionada con la emoción elegida.
Cómo hablar de las emociones con respeto
Ninguna emoción es buena o mala: todas nos dan información. Escucha sin juzgar, no obligues a nadie a compartir algo personal y acepta respuestas cortas. Si alguien cuenta algo que le preocupa, agradécele la confianza y, si hace falta, busca el apoyo de un adulto de confianza, del orientador escolar o de un profesional.
Puedes cambiar la lista en la pestaña Opciones para adaptarla a la edad del grupo, por ejemplo con emociones como «aburrimiento» o «celos». Para elegir quién participa, usa la ruleta de nombres o la ruleta online.